Por causas ajenas a nuestra voluntad, se suspende la velada de saetas que esta prevista celebrar mañana sábado día 17. La Junta Directiva esta estudiando una nueva fecha para poder escuchar a l@s saeter@s cantar a nuestro Cristo.
Disculpad las molestias que esta suspensión pueda ocasionaros.
El Perdón
Blog de la Hermandad Juvenil del Santo Cristo del Perdón
viernes 16 de marzo de 2012
lunes 12 de marzo de 2012
Ultimo Martes del Perdón

Mañana día 13 de marzo, tendrá lugar el último Martes del Perdón de este año. A las nueve de la noche, dará comienzo la mesa redonda “COMPROMISO DE FE”.
Intervendrán la hermana María Angustias Benavides Estévez y la hermana Rocío Rodríguez Ojeda, ambas Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús. También nos acompañará la hermana Antonia Jesús González Carrillo de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora.
¡Estais todos invitad@s!
lunes 5 de marzo de 2012
Continúan los Martes del Perdón

Mañana, día 6, reanudamos en nuestra Casa Hermandad, los Martes del Perdón.
En esta ocasión nos visitará Dº Antonio Artero, ex Hermano Mayor de Estudiantes e historiador cofrade. Artero nos hablará de las imágenes que ya no procesionan por nuestras calles en Semana Santa.
La cita es a las 21:00 h.
¡Estáis tod@s invitad@s!
viernes 24 de febrero de 2012
Adentrarse por el camino del Éxodo hacia la Pascua

A continuación reproducimos la carta que el Ilmo. Sr. Obispo de Almería, envía a los cofrades almerienses con motivo del inicio de la Cuaresma.
"Queridos cofrades y diocesanos todos:
Con el miércoles de Ceniza se abre el tiempo santo de la Cuaresma y las hermandades y cofradías preparan los retoques finales del itinerario de los desfiles procesionales que llevarán a la calle la piadosa representación de la pasión redentora de Cristo y los dolores de Santa María. Son días de contemplación de los misterios de nuestra redención mediante el sufrimiento del Redentor, entregado libremente a la cruz. Días de meditación y recogimiento, pero también de bullicio de los días festivos y el clamor de la calle, repleta de gentes del lugar y de turistas que se agolpan para ver pasar ante sus ojos asombrados los pasos de la semana mayor de la fe. A pesar de la austeridad que la representación de la pasión de Cristo debería imponer a las consumiciones en barras y mesas de recreo en un día como el Viernes Santo, la abstinencia y el ayuno de los fieles cristianos se hace difícil por el ambiente y el clima festivo que sirve al rencuentro de familiares, amigos y conocidos.
Todo parece contribuir a que la Semana Santa pierda el fervor que debería imprimir la fe a la celebración del Triduo pascual, y la sobriedad con la que los fieles cristianos deberían expresar su asociación a la pasión y muerte del Señor el Viernes Santo, para mejor celebrar la gozosa felicidad de la resurrección de Jesús de entre los muertos el domingo de Pascua.
Es verdad que algunos días de la Semana Santa tienen un color especial, sobre todo el Jueves Santo hasta la celebración de la misa de la Cena del Señor, con la cual se entra en el Triduo pascual. La conmemoración de la institución de la Eucaristía y del sacerdocio abren al cristiano al misterio del amor de Dios hecho alimento de vida eterna; y al servicio de los ministros de la Iglesia para la salvación, que se hace evangelización y solidaridad con los más necesitados, extendiendo la mesa eucarística a la mesa que alimenta los cuerpos con el pan material cotidiano, figura y medio de la presencia del pan celestial servido en el sacramento del Altar.
Son momentos los del Jueves Santo que invitan al convivio gozoso de los alimentos festivos, pero han de ir seguido de los alimentos penitenciales del Viernes Santo, que la tradición ha ido disponiendo hasta hacerse expresión de cultura y arte culinario. Es verdad que es así, pero el comercio, el consumo festivo y el aparato externo de la Semana Santa desplaza la sobriedad del cuerpo que dispone el espíritu; y las representaciones, llenas de esplendor, pueden ocultar bajo el oro de los tejidos, el adorno de las flores y la candelería de las imágenes y dejar en segundo plano la celebración sacramental que da sentido a los pasos de la representación. Conviene, pues, preguntar: ¿qué quedará en el alma del cristiano después de la Semana Santa? Tenemos que hacer una cosa sin dejar de hacer la otra, para que, ciertamente, el alma quede saciada de fe y de esperanza sobrenatural, y se muestre llena de la caridad que es solidaria condivisión de los bienes con los necesitados.
Será así, si sabemos unir las representaciones procesionales y las manifestaciones de la piedad popular a la atenta escucha de la Palabra de Dios y las celebraciones sacramentales del Triduo pascual. Un cristiano no habrá celebrado la Semana Santa sin participar en la asamblea litúrgica, sin acudir al sacramento de la Penitencia que purifica el corazón, porque de él dimana la malquerencia y las acciones que distorsionan la paz entre los hombres, ofenden a Dios y perjudican la propia vida marcándola con el signo del pecado; porque del corazón brotan las pasiones malsanas que dan pábulo a la envidia, la acumulación de riqueza ilícita, la vanidad que hace necio al ser humano y, con demasiada frecuencia, el crimen y la extorsión, la corrupción y la opresión que resulta del dominio que ofende la dignidad humana y coarta la libertad.
Una Semana Santa para dejar poso en el alma del cristiano, con la memoria vivificadora de lo visto y oído, de lo contemplado y celebrado, requiere participación en la celebración eucarística, adoración del tabernáculo que contiene el pan de la Vida, y adoración de la Cruz que nos ha redimido: acciones del Jueves y Viernes Santo que conducen al gran silencio del Sábado Santo, día para la contemplación de la sepultura de Cristo, con atención meditativa a las lecturas de la Escritura que profetizaron los hecho de salvación narrados y cantados en los hermosos oficios de la liturgia de las Horas, en la crónica evangélica que narra la pasión de Cristo y su desenlace en la Pascua, en el pregón pascual que canta la resurrección gloriosa en la gran Vigilia.
Son los días santos por excelencia que desembocan en la misa solemne del «día primero», el domingo del que vive el entero año litúrgico, hacia el que tienden los tiempos fuertes del año, porque la luz pascual se anticipa en la luz de la Navidad a que se llega por las semanas del Adviento; y la Cuaresma dispone para alcanzar la luminosa explosión pascual de la resurrección.
Cuando el Triduo pascual es sacramentalmente vivido por los cristianos, se convierte en referente ineludible de la vida cristiana. Para que así sea, todo ello requiere hacer espacios durante la Cuaresma libres de perturbación, para interiorizar los objetivos cuaresmales, mediante el recogimiento interior que ayude al cristiano a examinarse y convertirse a la Palabra de Dios. Si no hace hueco en su vida para estos espacios, que le ayuden a vencer las tentaciones de los ídolos que le acechan, adentrándose a lo largo de la Cuaresma por el desierto de la conversión, como los israelitas se adentraron en el camino del éxodo y atravesaron el desierto hacia la patria en libertad, las representaciones sagradas de la Semana Santa pasarán sin dejar fruto duradero. Dios no lo quiera, queridos cofrades y diocesano, y para que no suceda algo así, todos hemos de apresurarnos a acudir a las fuentes sacramentales de la gracia cuaresmal que darán autenticidad impactante a la dramatización exterior de los desfiles procesionales".
+ Adolfo González Montes
Obispo de Almería
"Queridos cofrades y diocesanos todos:
Con el miércoles de Ceniza se abre el tiempo santo de la Cuaresma y las hermandades y cofradías preparan los retoques finales del itinerario de los desfiles procesionales que llevarán a la calle la piadosa representación de la pasión redentora de Cristo y los dolores de Santa María. Son días de contemplación de los misterios de nuestra redención mediante el sufrimiento del Redentor, entregado libremente a la cruz. Días de meditación y recogimiento, pero también de bullicio de los días festivos y el clamor de la calle, repleta de gentes del lugar y de turistas que se agolpan para ver pasar ante sus ojos asombrados los pasos de la semana mayor de la fe. A pesar de la austeridad que la representación de la pasión de Cristo debería imponer a las consumiciones en barras y mesas de recreo en un día como el Viernes Santo, la abstinencia y el ayuno de los fieles cristianos se hace difícil por el ambiente y el clima festivo que sirve al rencuentro de familiares, amigos y conocidos.
Todo parece contribuir a que la Semana Santa pierda el fervor que debería imprimir la fe a la celebración del Triduo pascual, y la sobriedad con la que los fieles cristianos deberían expresar su asociación a la pasión y muerte del Señor el Viernes Santo, para mejor celebrar la gozosa felicidad de la resurrección de Jesús de entre los muertos el domingo de Pascua.
Es verdad que algunos días de la Semana Santa tienen un color especial, sobre todo el Jueves Santo hasta la celebración de la misa de la Cena del Señor, con la cual se entra en el Triduo pascual. La conmemoración de la institución de la Eucaristía y del sacerdocio abren al cristiano al misterio del amor de Dios hecho alimento de vida eterna; y al servicio de los ministros de la Iglesia para la salvación, que se hace evangelización y solidaridad con los más necesitados, extendiendo la mesa eucarística a la mesa que alimenta los cuerpos con el pan material cotidiano, figura y medio de la presencia del pan celestial servido en el sacramento del Altar.
Son momentos los del Jueves Santo que invitan al convivio gozoso de los alimentos festivos, pero han de ir seguido de los alimentos penitenciales del Viernes Santo, que la tradición ha ido disponiendo hasta hacerse expresión de cultura y arte culinario. Es verdad que es así, pero el comercio, el consumo festivo y el aparato externo de la Semana Santa desplaza la sobriedad del cuerpo que dispone el espíritu; y las representaciones, llenas de esplendor, pueden ocultar bajo el oro de los tejidos, el adorno de las flores y la candelería de las imágenes y dejar en segundo plano la celebración sacramental que da sentido a los pasos de la representación. Conviene, pues, preguntar: ¿qué quedará en el alma del cristiano después de la Semana Santa? Tenemos que hacer una cosa sin dejar de hacer la otra, para que, ciertamente, el alma quede saciada de fe y de esperanza sobrenatural, y se muestre llena de la caridad que es solidaria condivisión de los bienes con los necesitados.
Será así, si sabemos unir las representaciones procesionales y las manifestaciones de la piedad popular a la atenta escucha de la Palabra de Dios y las celebraciones sacramentales del Triduo pascual. Un cristiano no habrá celebrado la Semana Santa sin participar en la asamblea litúrgica, sin acudir al sacramento de la Penitencia que purifica el corazón, porque de él dimana la malquerencia y las acciones que distorsionan la paz entre los hombres, ofenden a Dios y perjudican la propia vida marcándola con el signo del pecado; porque del corazón brotan las pasiones malsanas que dan pábulo a la envidia, la acumulación de riqueza ilícita, la vanidad que hace necio al ser humano y, con demasiada frecuencia, el crimen y la extorsión, la corrupción y la opresión que resulta del dominio que ofende la dignidad humana y coarta la libertad.
Una Semana Santa para dejar poso en el alma del cristiano, con la memoria vivificadora de lo visto y oído, de lo contemplado y celebrado, requiere participación en la celebración eucarística, adoración del tabernáculo que contiene el pan de la Vida, y adoración de la Cruz que nos ha redimido: acciones del Jueves y Viernes Santo que conducen al gran silencio del Sábado Santo, día para la contemplación de la sepultura de Cristo, con atención meditativa a las lecturas de la Escritura que profetizaron los hecho de salvación narrados y cantados en los hermosos oficios de la liturgia de las Horas, en la crónica evangélica que narra la pasión de Cristo y su desenlace en la Pascua, en el pregón pascual que canta la resurrección gloriosa en la gran Vigilia.
Son los días santos por excelencia que desembocan en la misa solemne del «día primero», el domingo del que vive el entero año litúrgico, hacia el que tienden los tiempos fuertes del año, porque la luz pascual se anticipa en la luz de la Navidad a que se llega por las semanas del Adviento; y la Cuaresma dispone para alcanzar la luminosa explosión pascual de la resurrección.
Cuando el Triduo pascual es sacramentalmente vivido por los cristianos, se convierte en referente ineludible de la vida cristiana. Para que así sea, todo ello requiere hacer espacios durante la Cuaresma libres de perturbación, para interiorizar los objetivos cuaresmales, mediante el recogimiento interior que ayude al cristiano a examinarse y convertirse a la Palabra de Dios. Si no hace hueco en su vida para estos espacios, que le ayuden a vencer las tentaciones de los ídolos que le acechan, adentrándose a lo largo de la Cuaresma por el desierto de la conversión, como los israelitas se adentraron en el camino del éxodo y atravesaron el desierto hacia la patria en libertad, las representaciones sagradas de la Semana Santa pasarán sin dejar fruto duradero. Dios no lo quiera, queridos cofrades y diocesano, y para que no suceda algo así, todos hemos de apresurarnos a acudir a las fuentes sacramentales de la gracia cuaresmal que darán autenticidad impactante a la dramatización exterior de los desfiles procesionales".
+ Adolfo González Montes
Obispo de Almería
miércoles 22 de febrero de 2012
Ya tenemos cartel

Anoche, nuestra Casa Hermandad se llenó de hermanos y amigos para asistir a la presentación del cartel anunciador del Martes Santo.
Nuestro hermano Marcelo Moreno fue el encargado de presentarlo y sus palabras se convirtieron en una fantástica catequesis. Uno a uno, Marcelo fue enumerando cada uno de los elementos que destacan en el cartel, enunciando el sentido litúrgico y cristiano de ellos.
El fotógrafo Juan Sánchez, agradeció el haber sido elegido un año más para ilustrar el cartel y contó cómo consiguió la fotografía que lo ilustra.
Encarni Molina, como responsable de cultos de nuestra Hermandad, presentó el cartel de los cultos cuaresmales y Dº Francisco Salazar, nuestro consiliario, cerró el acto con unas acertadas palabras.
lunes 20 de febrero de 2012
Mañana, presentación del cartel del Martes Santo

Mañana martes día 21 de febrero, comenzamos con los Martes del Perdón de 2012. Como siempre lo hacemos con la presentación de los dos carteles de la Hermandad.
El encargado de presentar el cartel oficial del Martes Santo, será nuestro hermano Marcelo Moreno López. Marcelo además fue maestro y director de las EE.PP. Sagrada Familia, y miembro activo de la Parroquia de San José Obrero.
La foto que ilustra el cartel, es obra del fotógrafo almeriense Juan Sánchez, que en la actulidad trabaja para LA VOZ DE ALMERIA.
Por su parte, Encarni Molina, Vocal de Liturgia del Perdón, y en nombre del grupo responsable de los cultos y la formación de nuestra Hermandad, presentará el cartel anunciador de los cultos cuaresmales.
La cita es a las 21:00 h. en nuestra Casa Hermandad.
miércoles 15 de febrero de 2012
Programación Martes del Perdón 2012
Un año más, se acercan los "Martes del Perdón", el ciclo de charlas y tertulias que nuestra Hermandad celebra en Cuaresma.
La programación de este año, será la siguiente:

DÍA 21 DE FEBRERO
PRESENTACIÓN DE CARTELES.
CARTEL MARTES SANTO 2012
XXXI VÍA-CRUCIS PENITENCIAL DE SILENCIO.
PRESENTADOR:
Dª MARCELO MORENO LÓPEZ
Hermano del Perdón
AUTOR DEL CARTEL:
D. JUAN SÁNCHEZ
CARTEL DE LOS ACTOS LITÚRGICOS 2012
PRESENTADORA:
Dª. ENCARNACIÓN MOLINA HERNÁNDEZ.
Vocal de Liturgia y Portavoz del grupo de liturgia de la Hermandad
DÍA 6 DE MARZO
“IMÁGENES PARA EL RECUERDO”
INTERVIENE:
Dº ANTONIO JESUS ARTERO DELGADO
Ex- Hermano Mayor de la Hermandad de Estudiantes
Historiador cofrade
DÍA 13 DE MARZO
“COMPROMISO DE FE”
INTERVIENEN:
Hermana María Angustias Benavides Estévez
Hermana Rocío Rodríguez Ojeda
Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús
Hermana Antonia Jesús González Carrillo
Orden de la Compañía de María Nuestra Señora
Todas las sesiones de los Martes del Perdón, tendrán lugar en nuestra Casa Hermandad, a partir de las 21:00 h.
La programación de este año, será la siguiente:
DÍA 21 DE FEBRERO
PRESENTACIÓN DE CARTELES.
CARTEL MARTES SANTO 2012
XXXI VÍA-CRUCIS PENITENCIAL DE SILENCIO.
PRESENTADOR:
Dª MARCELO MORENO LÓPEZ
Hermano del Perdón
AUTOR DEL CARTEL:
D. JUAN SÁNCHEZ
CARTEL DE LOS ACTOS LITÚRGICOS 2012
PRESENTADORA:
Dª. ENCARNACIÓN MOLINA HERNÁNDEZ.
Vocal de Liturgia y Portavoz del grupo de liturgia de la Hermandad
DÍA 6 DE MARZO
“IMÁGENES PARA EL RECUERDO”
INTERVIENE:
Dº ANTONIO JESUS ARTERO DELGADO
Ex- Hermano Mayor de la Hermandad de Estudiantes
Historiador cofrade
DÍA 13 DE MARZO
“COMPROMISO DE FE”
INTERVIENEN:
Hermana María Angustias Benavides Estévez
Hermana Rocío Rodríguez Ojeda
Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús
Hermana Antonia Jesús González Carrillo
Orden de la Compañía de María Nuestra Señora
Todas las sesiones de los Martes del Perdón, tendrán lugar en nuestra Casa Hermandad, a partir de las 21:00 h.

El próximo domingo, 19 de febrero, tenemos una cita en nuestra Parroquia de San Ildefonso. A las 10:30 h.. nuestro Cristo del Perdón nos reune en torno a su mesa para compartir la Eucaristía Comunitaria de tercer domingo de mes.
Recuerda que debemos acudir con algún kilo de alimento, no perecedero, para aportarlo a Cáritas Parroquial.
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